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August Rush – Música & Lágrimas

Esta película me causó un gran impacto gracias a su idea inicial, tal vez se quede un poco corta en la forma en que desarrolla dicha idea con imágenes, la manera sobrenatural como unos padres encuentran a un hijo a pesar de ignorar su existencia, es romántica y hermosa, la música juega un papel importante dentro de la historia, al punto que parece un personaje más.

Creo que de eso se trata, de llevar al arte ideas esperanzadoras y llenas de vida y reconciliación. Pienso que es más meritorio lograr una buena obra con temas no tan fáciles de trabajar como el amor y la familia, que repetir los temas trillados de las bajas pasiones y la violencia, es más fácil hacer una película de vampiros.

Luego de ver la película vinieron a mi mente demasiadas ideas sobre cómo DIOS abre caminos para encontrarnos, para llegar a nuestros corazones y cómo nosotros de manera sobrenatural sentimos su presencia día a día, sabiendo que está cerca, aún sin poder verlo a los ojos.

DIOS en su afán de encontrar los corazones de sus hijos nos muestra su amor infinito día a día, se comunica con nosotros de manera sobrenatural, cada elemento que encierra su creación fue ofrecido para el disfrute de sus herederos, cada pincelada en esta divina obra fue inspirada en nosotros, cada susurro del viento dice nuestros nombres.

La sensibilidad de nuestro PADRE no tiene comparación cuando de amar a sus hijos se trata, y nosotros tenemos parte de esa sensibilidad para reconocer la voz de DIOS mezclada entre el ruido del mundo, es mentira que seamos insensibles a su amor, debemos ir tras sus pasos y tomar su mano.

Es hora que volvamos a lo básico, sencillo y sublime. La posibilidad de amar y crear es lo que nos acerca a la esencia divina de nuestro PADRE, los colores básicos son los que le dan la posibilidad a la pintura de recrear toda la explosión de matices en un paisaje, las notas básicas son las que en conjunto crean una excelente canción, como las letras nos dan infinitas posibilidades de creación literaria.

Si volcamos nuestros corazones hacia lo más básico para nuestras vidas como el aire, entenderemos el secreto de la respiración y lo divino de ese soplo de vida, empezaremos a ser sensibles a la voz de nuestro amado SEÑOR y tendremos la posibilidad de caminar todos los días tomados de su mano.

Los Héroes En Colombia Sí Existen

Un día X salí de mi casa a la madrugada con la loca idea de llegar a la oficina antes del pico y placa, mi intención era aprovechar la mañana para hacer un informe que necesitaba mi jefe esa semana, sabía que debía sacar un tiempo extra o me vería en calzas prietas para entregarlo oportunamente.

Era un poco más de las 5:00 am. cuando pasé por un barrio del occidente de Bogotá y pude ver un grupo de aproximadamente 50 personas, entre hombres y mujeres, que llevaban escobas y canecas rodantes. Terminaban su jornada laboral entre risas y miradas de cansancio. Los trabajadores de las empresas de aseo que antes llamábamos “escobitas”.

No pude dejar de pensar en ellos en todo el día, de lo que hacen para sostener a sus familias, y llegué a la conclusión: “Son personas excepcionales”, grandes hombres y maravillosas mujeres, dignos de admiración.

Es difícil hacer el bien cuando todos tenemos una justificación para hacer el mal, se debe ser valiente para tomar la decisión de trabajar honradamente cuando tu trabajo es menospreciado y la corriente te impulsa a querer dinero fácil.

Los programas en la tele te muestran la vida de capos de carteles y sus acompañantes femeninas, haciendo antojar a más de uno de lujos y banalidades, sin importar el camino que se deba tomar y el precio que se deba pagar.

En un país de pocas oportunidades y muchas ambiciones, tomar la decisión de salir de noche de tu casa a trabajar por un sueldo no tan atractivo y soportar la inclemencia del clima y las miradas, es de valientes, de hombres y mujeres que no presumen de querer a su país, pero que diariamente construyen patria.

… Esos son mis verdaderos héroes, aquellos que le apuestan al trabajo honrado por duro que parezca, legitimando el pan que pone DIOS en su mesa a diario… No se trata de que un gran hombre como Gaitán llegue al poder, se trata de que cada uno haga lo suyo, honradamente y bien hecho… ellos me hicieron ver que Colombia es un país de héroes, porque los héroes en Colombia sí existen.

Yes Man

Hace un par de días me vi una peli que me parecio muy graciosa, se trataba de un fulano promedio con una vida bastante monótona, se llamaba Carl y estaba acostumbrado a responder con un no a todo, un día X se encuentra en medio de un seminario de motivación en donde le lavan el cerebro.

A partir de ese día Carl enfrenta cada situación cotidiana con un si, aprueba cada cosa que se le plantea por muy chiflada que ésta sea, esa es la parte divertida; como en medio de ese circo conoce a una linda mujer, Carl cree que su cambio dio resultado y ahora todo es positivo.

Al final, Carl se da cuenta que todo es un timo y que lo verdaderamente importante es poder tomar cada decisión basado en sus valores y en los anhelos de su corazón, claro que para llegar a esa conclusión este personaje nos regala muchas risas con sus situaciones absurdas.

Analizando un poco la vida de Carl y la de nosotros como ovejas, pienso que no difiere el hecho de que Carl y nosotros (algunas veces) no sabemos utilizar el libre albedrío… tratando de buscar un cambio para tomar decisiones acertadas caminamos en círculo sobre mentiras ofrecidas por el mundo.

No debemos ser tan negativos o legalistas como para convertirnos en el amargo Carl anterior, ni tan festivos y ligeros como el Carl lunático, debemos encontrar ese Carl sensato que basa sus respuestas en valores y principios.

Alguna vez, en mi grupo de conexión, célula, grupo de oración o como lo quieran llamar, nos hicieron ver que las ovejas son medio ciegas y torpes, por eso deben ser pastoreadas, lo que significa que deben ser guiadas y protegidas, es verdad, nosotros como el inocente Carl estamos expuestos a muchos engaños, de ahí la importancia de estar cerca de DIOS, nuestro pastor.

Si bien es cierto que nuestro PADRE nos regaló la posibilidad de escoger a voluntad cada camino en nuestras vidas, también es cierto que estando cerca de ÉL y escuchando su voz vamos a elegir correctamente, eso sin contar que estaremos seguros y tranquilos. Por eso la lucha es para no soltarnos de su mano, porque cada camino tendrá más flores estando a su lado.

La Historia Puede Cambiar (And Getting Closer)

Andy Murray tenía un nudo en la garganta, no podía musitar palabra y con un esfuerzo casi sobrehumano, después de haber perdido el torneo de Wimbledon en su propia casa, entre sollozos pronunció unas palabras que me partieron el alma: “y cada vez más cerca”.

Luego de perder tres (3) finales de grand slam sin poder ganar un set, perdía contra el implacable Roger Federer, esta vez Andy pudo rasguñar un pedazo de ilusión, con pasión logró ganarle un set al mejor jugador de la historia del tenis mundial… “y cada vez más cerca”, es una frase de fe, es la frase de un valiente.

Hace unas semanas, Andy después de 4 intentos fallidos y 5 horas de lucha constante gana su primer grand slam, pudo quitarle el hueso al perro rabioso, Djokovic es de los jugadores que pelea todas las jugadas, nunca da una bola por perdida, pero esta vez Andy estuvo lo suficientemente cerca como para alzarse con la victoria.

Andy dió una lección de fe y fuerza de voluntad, porque el sabor de la victoria es más dulce cuando las circunstancias están en tu contra, cuando las apuestas te señalan como perdedor, cuando sólo tú tienes la llama de la esperanza encendida en el pecho y de repente la lucha termina y alzas los brazos. Se rompe el silencio con los aplausos y caes al suelo llorando, esta vez de alegría.

Cada vez que caigo y me raspo las rodillas por culpa del pecado pienso en que no lo voy a lograr, me esfuerzo como Andy y doy mis mejores golpes, pero el enemigo se yergue casi como un muro infranqueable y a veces tengo que quedarme con los ojos llenos de lágrimas viendo a otro besar el trofeo.

Sin embargo, la presencia de DIOS en todo mi ser me impulsa a continuar entrenando, mantener la esperanza y un objetivo claro, sólo la disciplina y la constancia me llevarán a conseguir lo que busco, sé que lo voy a lograr, que llegará el momento en que levante la mirada para sentir el beso de la victoria.

Porque luchamos contra un adversario derrotado… sé que la historia puede cambiar… “And getting closer”.

El Tigre No Es Como Lo Pintan

Con el triunfo del Atlético de Madrid hace unos cuantos días atrás, Radamel Falcao García “El tigre” ha sido centro de todas las entrevistas, comentarios y reconocimientos. Un acontecimiento que nos hincha el pecho de orgullo patrio a todos los colombianos. Aún más a todos quienes nos consideramos sus hermanos en la fe.

No es para menos, sin ánimo de minimizar otro tipo de logros deportivos, lo que ha conseguido a punta de trabajo y sacrificio nuestro querido “tigre” es de lo más grande que ha tenido colombiano alguno en el exterior. Situación que nos alegra a todos sus compatriotas, porque ¿quién no estima al joven Falcao?

Sin embargo, no deseo comentar más sobre su éxito deportivo porque es un tema que ha sido trillado hasta el cansancio desde el pasado 31 de Agosto, quiero resaltar su comportamiento dentro y fuera de la cancha, Radamel es un caballero y un excelente ejemplo para nuestros jóvenes.

No es necesario que con la fama y el éxito lleguen las excentricidades y los escándalos a la vida de un personaje público, es importante reconocer que nuestro “tigre” se ha destacado por su talento y profesionalismo y no porque lleve una vida de escándalo, es inspirador saber que no se ha dejado tentar por los mil vicios que la fama trae consigo.

Es claro que existen metas que debemos alcanzar todos en cada ámbito de nuestras vidas, el éxito no se mide en dinero y menos en colecciones de autos o amantes. El amor que profesa Falcao por DIOS, su esposa, su patria y su profesión son elementos que a nuestros ojos deben contener lo sustancial, la felicidad… las celebraciones llegan después cuando DIOS nos da el premio.

Contrario a todo lo que cualquiera pueda pensar, el mote del “tigre” no se lo ganó por ser un jugador intemperante, se lo dieron en reconocimiento a su ferocidad a la hora de honrar lo que ama en las canchas y fuera de ellas, pues a través de sus goles que son su trabajo y una vida pública ejemplar así lo hace.

Ahora, lo que queda es que nos contagiemos de su valor y arrojo, no es fácil resistir al mundo y a lo que nos ofrece, sobre todo al reconocer que en Colombia todos somos tigres y no búhos, porque Colombia es pasión… más que razón, tenemos la sangre caliente de los latinos, pero no hay nada imposible de conseguir, recordemos que el “tigre” no es como lo pintan.

Nuestros medallistas

Hace unos días nuestra nación ganó a través de sus deportistas ocho (8) medallas en los pasados juegos olímpicos de Londres,  una cifra impensable si recordamos las pasadas gestas; al llegar, los recibieron con vítores y aplausos, hubo regalos de parte del gobierno y muchas sonrisas de nuestros compatriotas.

No era para menos el recibimiento de héroes, fueron inspiración para muchos de los otros deportistas y ejemplo para todos nuestros jóvenes, que ven en ellos el resultado de los esfuerzos y la constancia, el triunfo de una vida con una visión clara y con la dedicación necesaria para alcanzar la meta.

Aquellos que actuamos de espectadores podemos ver las competencias, las premiaciones y disfrutamos del espectáculo, para nosotros una competencia dura algunos minutos, tal vez un par de horas, pero más allá de eso no somos testigos de nada más, la preparación de cada deportista y sus sacrificios son un misterio para todos.

La parte de la historia que todos los deportistas quieren vivir es el triunfo y el reconocimiento, pero antes de cumplir con aquellos sueños deben prepararse para ello, muchas horas de entrenamiento, disciplina y sacrificios, muchas horas de sangre y lágrimas.

Sin  embargo, detrás de esos deportistas que con justicia ganaron sus preseas, existe un grupo de personas que trabajan  incansablemente para que ellos lleguen a su más alto nivel, esas personas que hacen parte del cuerpo técnico y de preparación, que celebran cada medalla y las hicieron con sus aportes, pero que nadie sabe quiénes son.

Viendo a aquellos deportistas levantar sus trofeos, me vinieron a la mente los líderes y servidores de mi iglesia, gente que como los del cuerpo técnico y de preparación hacen de nosotros deportistas de alto rendimiento espiritual, si bien es cierto el triunfo depende de nosotros en alto grado, también es cierto que de esas personas depende el éxito.

Ellos también dedican tiempo y energía para que los planes se cumplan y para que sigamos ganado la competencia, lastimosamente no son visibles en los momentos de recibir los honores y laureles, pero de ellos también son los triunfos, sin su esfuerzo y dedicación las cosas serían mucho más complicadas.

Por estas razones, el grupo de colaboradores de la iglesia (la mía y la suya), se ha convertido en una fuerza de élite importante en nuestro proceso de prepararnos mejor, frente a los retos de la vida cotidiana, para que podamos recibir cada semana nuestro alimento para el alma y para que sigamos estrechando nuestros lazos con DIOS… a ellos también les daremos su merecida medalla de oro, una amplia sonrisa y un sincero gracias al verlos.

Santa Fe

El fútbol como cualquier otro deporte o situación cotidiana llega a los seres humanos cargado de sentimientos y experiencias únicas, es justo decir que los recuerdos más bonitos que compartí con mi padre en mi niñez tienen relación con este deporte, en esa época creo que era el único lenguaje que compartíamos, el único espacio en que los abrazos y las lágrimas de felicidad (cubiertos de un halo de espontaneidad) surgían a mares entre nosotros.

Aunque es importante aclarar que soy hincha azul, debo reconocer que de Santa Fe lo único que me gusta es el nombre… de niño este equipo era el “rival”, aquel equipo que había nacido para que Millonarios lo derrotara y fuera grande; no entendía cómo alguien con sentido común fuera a hacerse hincha de ese equipo (hasta el color de su camiseta es feo), y menos cómo mi madre una figura que se me antoja angelical fuera su seguidora.

Pasaron los años y algunos de mis compañeros y amigos eran hinchas santafereños, personas que se descubrían ante mis ojos como seres verdes y con antenas, a pesar de no ser de este mundo eran buenas personas, así que interiormente entendía que hasta los marcianos son hijos de DIOS, por lo cual no existía nada que me impidiera que compartiera con ellos.

La temporada pasada Santa Fe logró la tan anhelada estrella siete (7), hubo llantos, risas, vítores y aplausos; creo que no era para menos, este equipo llevaba dos (2) generaciones con un grito de campeón atorado a la garganta, 37 años de angustias y sufrimientos, de repente una promesa que se cumple y un derroche de alegría.

La primera declaración que hizo un jugador de Santa Fe al encontrarse frente a los micrófonos fue: “Doy la gloria a DIOS, esto es gracias a ÉL”, no sé si cité sus palabras exactas, pero ese era el mensaje principal, entonces en ese momento supe quién era el verdadero campeón, supe que ÉL premia la humildad, la disciplina, el trabajo y la obediencia de sus hijos… sin distinguir su camiseta, su color de piel, su estrato social.

Terminado el partido, en un programa de deportes, uno de los presentadores comentó que una familiar de alguno de los jugadores sirvió de guía espiritual, los acercó a DIOS y le dio mística al equipo, ellos se dedicaron durante el campeonato a rendir honores a su nombre (Santa Fe) y confiaron en el SEÑOR.

Ese día fue mágico para mí también, pues mi madre, ese ser lleno de mimos, sacrificios y un amor infinito hacia mí, estaba prendida de la pantalla del televisor viendo el partido de su vida, pues la mitad de ella había resignado la felicidad de ver a su equipo campeón, yo estaba de intruso acompañándola, sólo los dos en mi cuarto veíamos cómo se hacía realidad la estrella siete (7).

Unas manitas unidas como suplicando un milagro y unos ojos iluminados llenos de ilusión, eran el reflejo de un corazón trémulo y lleno de esperanza, de pronto viene el gol y con una sonrisa en los labios y una mirada extasiada por la promesa de un triunfo, mi madre gira su rostro hacía mí y con la humildad y el inmenso amor que la caracteriza busca mi aprobación, sabiendo que soy hincha del “rival”, temiendo hacerme daño con su alegría, le dije: “celébralo para eso son los goles”, acto seguido sentí un abrazo rebosante de júbilo.

Fue un momento en que pude vivir una felicidad a través de un ser amado, comprender que DIOS como nuestro padre celestial festeja cada una de nuestras alegrías y vive a través del brillo de felicidad en nuestros ojos. DIOS eres el CAMPEÓN.

No nací para superhéroe

Hace unos días vi el estreno de Spiderman, les confieso que era mi héroe preferido de niño, tal vez porque tenía un lado frágil y humano, diferente a los demás superhéroes, tenía sentimientos, estaba enamorado, sangraba, sentía frustraciones y era un estudiante cualquiera en una escuela X en el mundo. Algo que me hacía sentir que algún día yo podría ser un héroe.

Nosotros como seres humanos, como carne, sangre y huesos somos criaturas frágiles no somos héroes, pero como hijos de DIOS nos reviste un poder divino e infinito que es poder del Espíritu Santo en nosotros (La picadura de la araña), tenemos como motivación y ejemplo la vida de JESÚS, el verdadero héroe, ese DIOS que se convirtió en humano para darnos la esperanza de ser héroes.

Nacimos manchados de pecado, no perfectos, pero en CRISTO somos perfectos, el cambio y el salvar al mundo depende de nosotros. De enfrentar nuestros miedos, luchar contra nuestra propia carne, vivir una vida en CRISTO, para vencer la basura del mundo que se esconde en nosotros.

La fragilidad nos hace ver como Pedro hundiéndose en el agua, pero JESÚS nos dará la mano como a él y nos dejará a salvo, debemos dejar de escuchar de parte de DIOS: “¿por qué dudaste?”, debemos trabajar nuestra fe, es una tarea en la que me incluyo (Sé que no es fácil). Debemos apoyarnos en la voz de nuestros guías y líderes, leer la palabra, hablar con DIOS.

El campo de batalla más importante se encuentra dentro de nosotros mismos, la lucha contra esa parte frágil nos hará fuertes, JESÚS el más grande héroe de todos los tiempos pudo vencer su carne, pudo vencer la muerte y Él es quien nos repite todos los días, cada vez que nos alistamos para salir de casa a trabajar o a estudiar: ” Peter, recuerda que un gran poder trae consigo una gran responsabilidad”.