“Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a DIOS en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:16-18 NVI

 

La oración es la manera en que los hijos de DIOS nos comunicamos con nuestro amado PADRE, además de crear y fortalecer una relación íntima con ÉL; así como los amigos hacen crecer su amistad cuando pasan y viven tiempo juntos o los esposos hacen crecer su amor compartiendo momentos románticos, nosotros hacemos crecer nuestra relación con DIOS cuando oramos, porque la oración es un instante de intimidad y de comunicación poderoso y especial.

Es voluntad de DIOS que oremos en todo tiempo y circunstancia, porque DIOS como padre amoroso quiere tener comunicación constante con nosotros, sus hijos amados. Además de satisfacer nuestra necesidad más importante, conectar nuestro espíritu con la fuente de vida, de amor, bondad y esperanza.

Si tienes un tiempo de oración te daré algunos consejos que me han servido para disfrutar de la compañía de DIOS, si por el contrario no has separado un espacio en tu día para pasar con ÉL, siempre es buen momento para comenzar. Toma nota, pues la estrategia CASA es la que te servirá para deleitarte con la presencia de quien puso en el cielo las estrellas y sustenta el universo en el hueco de su mano.

CONFESIÓN

Cuando vas a visitar a alguien que te importa te bañas, te afeitas, te pones tu mejor ropa y hasta te perfumas, quieres dar una buena impresión, pero más allá de eso, quieres que la otra persona disfrute de tu presencia y compañía, que nada les impida disfrutar juntos ese momento. Pues bien, DIOS quiere lo mismo, verte aseado, sonriente y oliendo a flores, por eso es importante que te apropies de la victoria de JESÚS en la cruz y pidas perdón por tus pecados.

ACCIÓN DE GRACIAS

A todos nos gusta que otros reconozcan los esfuerzos que hemos hecho por atenderles, hacerles sentir importantes, amados o simplemente bien recibidos; por eso, a pesar de que DIOS no te está cobrando por el aire que respiras, siempre es bueno reconocerle que gracias a ÉL existimos, tenemos un propósito en la vida, somos salvos y tendremos una herencia.

SÚPLICA

La súplica es un acto de humildad e indefensión, cuando sabes que sólo aquel a quien ofreces tu súplica puede hacer algo por ti, en beneficio tuyo o de alguien más. Suplica por tu vida, la de tu familia, por tus amigos, por tu nación, intercede por todo aquello que sientas en el corazón interceder. Recuerda que la oración también es un arma poderosa, porque aunque tú no seas quien libre la batalla y reconozcas tu impotencia, tu oración y confianza en DIOS desata bendiciones y ejércitos en el cielo.

ADORACIÓN Y ALABANZA

Tu oración siempre debe incluir adoración y alabanza, fuimos creados para adorar como lo dice la palabra en Isaías 43:7 “Yo los he creado para que me adoren y me canten alabanzas” TLA. Por eso, levanta tus brazos, canta, baila y adora a DIOS con toda tu alma, porque así estarás cumpliendo con uno de los propósitos para los que fuiste creado, ÉL sonreirá y te hará saber que se complace de escuchar tu voz destemplada cantando himnos en su honor. Recuerda que no hay nada más hermoso que escuchar una palabra dulce de alguien a quien amas.