Hoy es un día especial, celebramos el milagro de la natividad, cuando DIOS se hizo hombre y vino a rescatarnos del pecado, con JESÚS la promesa de la salvación se hizo realidad; creo que es motivo de sobra para estar felices y celebrar.

Algunos vemos estas fiestas como un tiempo de frívola alegría que se fundamenta en saludos, comida especial, música, un árbol y regalos para los niños; para otros que se encuentran lejos de sus familias o han sufrido alguna experiencia fuerte o amarga en este año, es una época gris, nostálgica y llena de recuerdos.

En realidad es algo más grande que eso, es recordar que tenemos un DIOS que nos ama demasiado, que se hizo hombre, que dio a su único hijo por salvarnos de la muerte eterna, que a pesar de su majestuosidad está pendiente de cada segundo de nuestras vidas, que nos regaló la libertad de decidir y el poder de amar.

Desde niño me he preguntado muchas cosas con relación a la navidad, pienso que muchos al igual que yo tienen preguntas que no les han sido resueltas con los años y que cada que llega esta época les vuelven a dar vueltas en la cabeza. Quise recoger algunas y dar una respuesta inicial en mis palabras, para que sigamos construyendo la respuesta con cada navidad que DIOS nos permita vivir.

Pregunta uno: ¿Qué debemos celebrar?, en mi opinión creo que lo que debemos celebrar es que DIOS se hizo hombre para salvarnos hace más de dos mil años, que a pesar de nosotros mismos y de nuestras acciones nos ama profundamente, que somos salvos y que existe una promesa de un futuro mejor cuando nuestro señor JESÚS regrese, y que su plan de un mundo libre de maldad ya está en marcha.

Pregunta dos: ¿Cómo debemos celebrar?, de manera que exaltemos y honremos el nombre de DIOS, puede ser con una cena de acción de gracias, leyendo una historia de la Biblia reunidos en familia o compartiendo un tiempo con los nuestros; lo cierto es que no debemos tomar esta fiesta para caer en excesos que no dan un buen testimonio.

Pregunta tres: ¿Debemos dar regalos?, definitivamente si, el mejor regalo es un corazón agradecido; ahora si te nace hacerlo y no te mueve el compromiso, hazlo porque DIOS es generoso y hace las cosas movido por su amor infinito, así nosotros debemos ser movidos por el amor y no por las reglas del hombre; por eso, regala lo que quieras a quien quieras, siempre que tengas la motivación correcta, el amor.

Pregunta cuatro: ¿Árbol o pesebre?, No hay nada de malo en tener árbol o pesebre, los dos o ninguno de los dos; DIOS conoce el corazón de sus hijos y conoce sus motivaciones, así algunas personas argumenten que uno es símbolo pagano y el otro es cristiano, la navidad es una fiesta interior de agradecimiento a DIOS que expresamos en un día especial, por eso no te limites pensando si es o no correcto, sólo maten tu espíritu conectado con DIOS.

Pregunta cinco: ¿Cuál es la dieta del pavo?, es una dieta que ya casi hemos olvidado, es básicamente un acróstico que nos dejaron los cristianos primitivos y que debemos rescatar.

P de palabra, debemos aprovechar este tiempo para tener momentos con DIOS, si quieres tener una conversación con ÉL, lee la Biblia y aliméntate de su palabra.

A de Ayuno, contrario a lo que muchos creemos, ayuno no es sinónimo de morir de inanición, es mantener control sobre aquello que a veces tiende a gobernar nuestras vidas, algunas veces puede ser comprar cuanto capricho se me viene a la mente, entonces ¿qué tal si el valor de lo que quiero comprar se lo doy como ofrenda a alguien que sé que lo necesita?

V de Vigilia, es gracioso pensar que la vigilia es mantenernos despiertos hasta altas horas de la madrugada el día de navidad hablando y compartiendo; en parte sí, pero también es mantener una actitud de vigilancia constante, de no caer en sueño espiritual, de mantenernos despiertos en nuestras disciplinas cristianas y en una vida de buen testimonio, de nada sirve que me “porte bien” todo el año, para que a fin de año baje la guardia y me vuelva el carnaval del mal ejemplo.

O de Oración, debe ser constante nuestra comunión con ÉL, sobre todo en esta época, así haya sido el peor año de nuestra vida, porque todo es circunstancial, sólo DIOS es eterno. La oración es nuestra manera de revelarle nuestros pecados, expresarle nuestras emociones, hablarle conectados desde nuestra alma y espíritu.

Ahora que ya sabes la dieta del PAVO para esta navidad, ponla en práctica, piensa que si vas a pasar una eternidad a su lado, qué bueno es que le conozcas y que tengas de qué hablarle, ¿no lo crees?