Vayan ahora a los montes, traigan madera y reconstruyan mi casa. Entonces me complaceré en ella y me sentiré honrado, dice el Señor”. Hageo 1:8 NTV

 

Todas las ovejas podemos decir que en nuestro caminar con DIOS no hemos sido perfectos, que a pesar de haber cambiado nuestra vida de manera sustancial aún se presentan luchas y desatinos de vez en cuando, porque la evolución y la búsqueda de la santidad es un reto bastante grande.

Sin embargo, debemos seguir adelante tratando de estrechar nuestra relación con DIOS, siendo autocríticos, revisando nuestros pensamientos, nuestro actuar y nuestras palabras continuamente, ya que reconocer nuestros errores, es el primer paso para reconstruir nuestro templo.

En el pasaje de Hageo DIOS habla de reconstruir el templo, pienso que es una forma de referirse a nuestra relación con ÉL, de levantar de nuevo todo aquello que tenemos en ruinas, de luchar y resistir en esos frentes en donde hemos cedido terreno.

Es necesario que enfrentemos con valentía nuestros fallos y pecados, porque debemos llevar luz a esos rincones de nuestro corazón en donde aún hay oscuridad; si existe arrepentimiento y nos esforzamos por cambiar nuestro actuar, DIOS nos va a respaldar y ÉL nos dará la victoria.

Actuar en obediencia es lo que mueve la mano de DIOS, ÉL recompensa a aquellos que son esforzados y se enfrentan a sus propios límites confiando en que el SEÑOR bendecirá la realización de sus sueños.

La vida que vivimos es en gran parte lo que hemos elegido para nosotros, porque nuestro PADRE nos dotó de libre elección. Por eso comenzar a caminar nuevamente hacia lo que queremos es decisión nuestra, para ello debes conocer nuestra posición actual y trazar una ruta que nos ayude a llegar al lugar dónde queremos llegar.

DIOS no es cruel, por eso puso sueños y anhelos en nuestro corazón relacionados con sus propósitos, así que comprometámonos con su causa y ÉL estará a nuestro favor, si nos decidimos, nos esforzamos y le obedecemos, DIOS moverá su mano y ÉL mismo nos llevará a lograr lo que deseamos.

En el libro de Hageo he encontrado unas recomendaciones bíblicas para reconstruir nuestro templo y encaminarnos hacia el propósito de DIOS y el logro de nuestros sueños. Quiero compartirlas con ustedes porque me han ayudado a re encontrar mi fe cuando he sentido que he perdido el camino:

RECONSTRUYE LO QUE TIENES EN RUINAS

Mucho de nuestro crecimiento espiritual radica en la autocrítica, revisar nuestro actuar y las palabras que decimos nos puede llevar a darnos cuenta que estamos haciendo las cosas mal, así como también nos ayuda a identificar eso que debemos cambiar, es importante reconocer nuestros errores.

ACTÚA EN OBEDIENCIA

La mayoría de las veces un padre no quiere un hijo fuera de lo común, sólo quiere uno que le haga caso; todo porque es el padre el que tiene una perspectiva más compleja y completa de la vida que su hijo y desea lo mejor para su retoño. Es así como un soldado no tiene la cosmovisión de la guerra que tiene un general. Ser obedientes es confiar en DIOS y en sus propósitos para nosotros.

LADRILLO A LADRILLO

Todo es un proceso, recuerda que la escalera no se sube de un brinco, sino peldaño a peldaño, por eso ve despacio corrigiendo cada cosa que consideras debes cambiar en tu vida, lento pero con decisión.

UBICA TU POSICIÓN ACTUAL

Ubícate e identifica en dónde te encuentras ahora con relación a tus sueños y a dónde quieres llegar; en todos los ámbitos de tu vida debes identificar tu posición actual y desde ese punto construir una ruta para llegar a ese lugar al que deseas llegar.

IDEA UN PLAN

Para llegar a esos lugares soñados, alcanzar esas metas anheladas y lograr tus objetivos, debes trazar una ruta y tener en cuenta muchos de los obstáculos que se te pueden presentar en el camino, en tu mapa puedes identificar ríos y acantilados, así como tu punto de llegada.

COMPROMÉTETE A RECONSTRUIR

No sólo vale tu buena intención, DIOS nos ordena ser esforzados y valientes, debemos vencer las emociones y hacer que las cosas sucedan, con seguridad si logras mantener el impulso inicial ÉL te renovará las fuerzas y te dará lo que necesites para llegar al final; recuerda que la lástima no mueve la mano de DIOS, sólo tu fe mueve su mano.

VE PRIMERO, TOMA LA INICIATIVA

Nadie va a tomar la decisión por ti, por eso es necesario tener una actitud a la ofensiva con la vida, persigue tus sueños, no desfallezcas, pide ayuda a DIOS y decídete a no regresar hasta que no consigas lo que has salido a buscar.

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