Las redes sociales han permitido que las distancias entre las personas se acorten, que los familiares y amigos que viven en ciudades o países diferentes puedan comunicarse más fácilmente, sin tener que incurrir en costos elevados o destinar mucho tiempo para ello.

Al parecer la tecnología trae muchos beneficios a nuestras vidas, pero como todas las cosas hechas por el hombre están permeadas de la naturaleza que le imprimimos, algunas veces las redes pueden convertirse en algo peligroso si no las empleamos bien, ni les ponemos límites.

Para evitar que las redes adquieran en tu vida una naturaleza destructiva, debes tener en cuenta las siguientes reflexiones:

ACÉRCATE A QUIENES ESTÁN LEJOS, SIN ALEJAR A QUIENES TIENES CERCA

Las redes pueden en algunas ocasiones alejarnos de quienes sí tenemos cerca, porque son tan adictivas que estamos sumergidos en ellas hasta cuando estamos acompañados de otros, te encierran como en una cárcel, te llevan a una soledad real y a una vida virtual.

Es tan real este fenómeno en la sociedad actual que algunos restaurantes ofrecen descuentos o premios por dejar el celular en un casillero durante la estadía, ellos son conscientes de la importancia de la experiencia, conectar con la compañía, el lugar, la música y el ambiente, crea clientes y ganancias. En nuestras vidas crea momentos felices, esa foto que está en tu mente y no en tu Facebook.

EVITA SER EL GATO AL QUE LA CURIOSIDAD LO MATÓ

Husmear en la vida de otros, puede ser muy tentador para todos nosotros, pero en realidad no es una práctica sana, pues nos lleva a compararnos a competir y a envidiar a otros, nuestras vidas tienen el valor que DIOS le da y el sentido de lograr su propósito.

Pregúntate: ¿Tengo una vida tan aburrida que tengo que husmear la de otros?, si tu respuesta es sí, apaga el computador o guarda tu móvil en el bolsillo y sal a la calle a materializar los sueños que DIOS puso en tu corazón, sé feliz y ayuda a otros a serlo.

PREVIENE SER CONTAGIADO DEL “SÍNDROME DE DIVA”

Muchos de nosotros queremos alardear de nuestros últimos logros o adquisiciones, por eso ponemos en Instagram la selfie con el carro que compramos, publicamos en Facebook nuestra ubicación cuando estamos de viaje y twitteamos alguna frase inteligente para parecer interesantes.

Pero tu vida como la de cualquier ser humano normal, tiene aciertos y desatinos, momentos felices y momentos de prueba, no es necesario editarla como si fuera una película sobre la vida perfecta, permítete ser honesto es todo espacio y lugar. Tu mejor versión es como eres fuera de las redes.

PIENSA EN TU SEGURIDAD Y LA DE LOS TUYOS

Es importante tener una vida privada, por seguridad, por respeto a nosotros mismos y a quienes son cercanos a nosotros. Las personas expuestas públicamente como artistas, deportistas o políticos famosos deben soportar la presión de tener una vida pública, muchas veces es un precio muy alto que viene con la fama.

No es necesario que te expongas, ni que expongas a los tuyos a una vida pública, muchas personas malintencionadas pueden sacar provecho de ello, mantén un círculo cerrado de familiares y amigos con quienes puedes compartir información y material audiovisual. Filtra la información que compartes con las personas a las que no conoces y no publiques información personal en tus redes.

 

Para finalizar, recuerda que toda cosa creada sobre la tierra es para servirte a ti, para extender el reino y honrar a DIOS, recuerda que eres hijo de DIOS, hijo del REY, lo que te convierte en príncipe, libre y con el poder de amar y el derecho a ser amado. Vive el propósito de DIOS en tu vida, no dejes que las redes te atrapen.