Menos Ovejas y Más Leones

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan”. Mateo 11:12 RVR 1960

Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él”. Mateo 11:12 TLA

JESÚS nos comparó con ovejas por varias razones, pero en la que más me gusta pensar y que hace parte fundamental de la atmósfera y el ambiente del blog, es porque ÉL es nuestro pastor y su amor por cada uno le llevará a buscarnos a todos para que ninguno se pierda. Sólo el buen pastor sabe lo que cada una de sus ovejas necesita para vivir tranquila y las llama por su nombre.

Sin embargo, es también porque sabe que así como las ovejas somos ciegos y torpes en diferentes  circunstancias. Las ovejas son animales gregarios, emocionalmente complejos, llenas de miedos y limitaciones, son miopes y en algunas ocasiones el estrés puede paralizarlas, perturbarlas o hacer que se echen sobre el pasto a llorar sumidas en depresión.

No distan mucho de nosotros, algunas situaciones pueden desbordarnos y nos llevan al mutismo, la tristeza, el pesimismo o al resentimiento. Para evitar la muerte de las ovejas el pastor debe acercarse a ellas, hablarles y abrazarlas y ayudarles a incorporarse para que tomen confianza y superen el trauma.

Muchas veces me he sentido incapaz e inútil, incluso impotente frente a muchas injusticias o circunstancias adversas y entro en crisis como cualquier ser humano normal, trato de superar los obstáculos solo, pero cada vez que lo intento llega a mi encuentro JESÚS y me dice que no estoy solo y que todo es posible con ÉL.

En mi trasegar en la vida cristiana he vivido bastantes pruebas, algunas las he superado con honores, otras me han dejado casi a punto de renunciar a todo, pero lo cierto es que detrás de cada victoria lograda encuentro a JESÚS sonriendo y apoyándome, a veces me lo imagino con una camiseta con mi nombre alentándome desde unas gradas.

Con la madurez espiritual comienza la transformación de oveja en león, la idea es que nos parezcamos más al valiente león de la tribu de Judá y menos a lo que somos, simples ovejitas, agolpadas en una granja temblando de miedo, el mundo nos pertenece y está allá afuera, más allá de la cerca.

Debemos violentar al destino para obtener las bendiciones que DIOS ya ha destinado para nosotros, pensar que debemos ir a conquistar inicialmente nuestras familias, para seguir con nuestra zona de influencia y de ahí en adelante el mundo. Nuestros sueños son los mismos sueños de DIOS, si tenemos claro que todo lo que hagamos será para su gloria.

Hace unos años, estaba a punto de terminar con mi novia, quien hoy es mi amada esposa, pensaba en ese momento que pertenecíamos a mundos diferentes y teníamos ideas dispares en muchas áreas. Pero todo era resultado de su confrontación frente algunas cosas que yo no soltaba aún de mi vida anterior.

Me sentía abatido y acorralado, pero creía firmemente que era un deber dejar todo de ese tamaño, porque ella había decidido dejarme, hasta que DIOS me hizo ver que a veces las bendiciones no llegan como uno se las imagina, sino como DIOS las ha creado, que aparecen de la manera en que ÉL las envía y que debemos luchar por ellas.

Escuché mi argumento, me dije muchas cosas, pero lo resumo en: “Buscas una esposa, pregúntate si la amas y si la vas a dejar ir”. Descubrí entonces que era sólo una excusa más, lo sabía porque así era como yo me comportaba cuando mi padre me iba a ver jugar fútbol y no había podido marcar un gol.

Un día mi abuelo “El gran oso” me dijo algo que derribó mis argumentos y dejó al desnudo todo lo que yo había querido ocultar: “Cuando el goleador es malo, hasta los guayos le estorban”, ¡Boooooom! Fue una bomba, me lo dijo así con el desparpajo o el cinismo que sólo tienen los viejos sabios como él.

Reflexioné sobre lo que dijo “El gran oso” y me enfrenté a la idea de que no siempre soy infalible en el campo de juego, años más tarde entendí que tampoco lo soy en la vida, así que me liberé de mis fantasmas y llegó esa sed por marcar goles y corría y luchaba y me esforzaba al máximo, estaba tan lleno de pasión que ya no me sentía intimidado por marcar o no.

El miedo a fracasar es nuestro peor enemigo, porque nos paraliza y no nos permite avanzar, debemos intentarlo una y otra vez, nunca aprendes a nadar si no te lanzas al agua. Cuando lograba aciertos en el arco rival, al llegar a casa gritaba desde la puerta: “¡dos oseznos!”, había marcado dos goles, hijos de “El gran oso”.

Quiero decir sin ánimo enaltecer a quien está frente a su logro o menospreciar a aquel que está frente a la prueba, porque he estado de ambos lados, que el reino necesita más leones y menos ovejas para extenderse, debemos luchar por el bien de todos y el cambio de este mundo oscuro, que dejemos de fijarnos en nuestros miedos y nos arriesguemos a ver a JESÚS a los ojos y seguir sus caminos.

Más leones que abran el sendero para que quienes vienen detrás obtengan una herencia cada vez más grande y rica, para ayudar a crecer a quienes están comenzando a caminar con DIOS, para hacerse cargo de las peligrosas misiones que nuestro amado PADRE quiere que llevemos a cabo, para establecer su reino en la tierra.

La iglesia y el mundo no necesitan borregos llenos de miedo y políticamente correctos, somos luz para violentar la oscuridad y hacerla retroceder, somos sal para quitar los sinsabores que traen el mundo y su retorcida escala de valores, somos hijos y coherederos del reino para reclamar la tierra en su nombre y para sentarnos al lado del REY de REYES.

Autor: Mr.Cesos

De vocación escritor, soldado del REINO y a la orden de SU MAJESTAD. En la actualidad sigo al más grande héroe de todos lo tiempos: JESÚS.