MI PRÍNCIPE

Esa mañana desperté sintiendo que era un día diferente, en mi corazón presentía que algo lindo estaba por suceder, viajé a un pueblito cerca de la ciudad, y en uno de sus parques estuve caminando frente a un hermoso lago, de repente sentí algo especial, me sumergí en su calma, experimente una paz inexplicable, entonces me senté a disfrutar del paisaje, y estuve allí, meditando en medio de su creación, ÉL se acercó con suavidad, y su voz cálida me hizo sentir que nos conocíamos desde siempre, me sentí totalmente cautivada en su presencia.

Al despedirme sabía que mi vida ya no sería la misma, no entendía lo que ocurría en mi interior, yo era una chica de apenas 16 años y mi corazón dentro de mí latía con más fuerza, mi pecho estaba henchido de su presencia, fue el comienzo de una bella historia de amor, mi historia de amor con Jesús.

Con los días aquel encuentro no murió en el parque, lo conservaba en mi cabeza y arraigado en mi alma, sólo recordarlo hacia que en mí ardiera un fuego especial, comencé a preguntarme muchas cosas, me sentía asustada, ¿me había enamorado?, quería respuestas para todo lo que no podía comprender.

 Pasó el tiempo, así que tuve que buscarlo de nuevo, y al conocerle mejor pude comprender que su amor cautivó mi alma y ya no quería sino ir tras sus pasos como una adolescente enamorada, yo había encontrado a mi príncipe y quise ir tras ÉL.  Todos decían que era una niña, que había muchas cosas por vivir, pero para mí vivir sólo tenía sentido junto a ÉL.

Me levantaba en las mañanas y sentía que su voz hablaba suavemente en mi mente, me recuerda la letra de una canción que aprendí en aquel tiempo, cuando era adolescente: “Con el alba me despiertas, tu voz me llama por dentro, tú me llamas voy Señor, tú me llamas voy Señor… me acompañan las estrellas mis ojos buscan tu luz, es que tu sello ya me ha marcado”, de esta manera yo era suya, mi amor, mi vida, todo lo quería entregar a mi príncipe, a mi amado Señor.

Hoy tras largos años después de aquel momento, pude reafirmar que ÉL aún es mi príncipe y yo su princesa, cierro mis ojos y puedo llenar de flores de colores su presencia y decirle que aún una sola de sus palabras conquista mi alma enamorada.

Por eso, a todas las chicas que lean esta página sólo quiero decirles que sí existe ese Príncipe soñado, que su amor es más dulce que la miel, que es fiel, que nunca falla y que su nombre es Jesús, que nos ama inmensamente y con intensidad, porque somos las flores de su jardín.

3 thoughts

  1. Gracias don Mr Cesos por q yo estoy en búsqueda de ese amor con mi príncipe Jotica y en esta etapa de mi vida quiero cautivar su amor y al leer esto, reafirmó esa verdad, voy a seguir conquistándolo!!!! Al infinito y mas alláaaaaaa.

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