La teoría de la lombriz

Para todos nosotros la frase: “Feliz como una lombriz”, es bastante conocida y aún es vigente en nuestra comunicación cotidiana. Sin embargo, para mí es una expresión que no tiene mucha lógica; siempre me he preguntado, ¿Qué es lo que hace felices a las lombrices?, yo creo que a nadie le gustaría que lo usaran como señuelo vivo para la práctica de pesca deportiva.

Por otro lado, las lombrices realmente no son populares, son animales babosos, repugnantes, tontos y viven revolcados entre la tierra, de ninguna manera me siento como una lombriz y mucho menos me identifico con ellas… ahora entiendo que es una de esas expresiones idiomáticas creadas cuando la lógica estaba de vacaciones.

Sin embargo, las lombrices fueron creadas por DIOS como todas las criaturas de este mundo y bajo esa premisa podemos concluir que tienen un lugar justificado en este mundo, así que pude inferir que la lombriz acepta su naturaleza, a pesar de no tener conciencia de su YO lombriz, y esa de alguna manera es su ventaja y desventaja sobre nosotros.

Las lombrices al no tener conciencia de sí mismas, sólo obedecen a sus afanes básicos e implícitamente por eso no tienen problemas de identidad, reconocimiento y afectividad, pero es triste que no tengan conciencia de su conexión con DIOS, de alguna manera ellas son su creación.

Nosotros como seres humanos poseemos la complejidad de necesidades sociales y afectivas que no tienen otros seres, debido a la conciencia de nuestro YO, de la existencia de una colectividad y la comprensión del entorno, pero ese discernimiento nos hace reconocernos como nuestros propios dioses y terminamos como las lombrices obedeciendo a nuestros afanes básicos.

No obstante, podemos aceptar nuestra naturaleza, y reconocer nuestra posición en CRISTO, es decir reconocer que fuimos creados para adorar y establecer su reino, que nos debemos a un ser superior, no a nuestros antojos y caprichos.

DIOS aun siendo ilimitadamente superior a nosotros nos ama y se preocupa por cada pequeñez que compone nuestras vidas, pero quiere que nos desprendamos de todas las frivolidades que contaminan nuestra existencia y aceptemos su propósito y nuestra naturaleza.

Así tan fácil como lo hace una lombriz que no reniega de ser lombriz, dediquémonos a ser criaturas creadas, con el plus de reconocernos como hijos del ALTÍSIMO, establecer una relación con ÉL, ya que tenemos más que una justificación, tenemos una misión y una razón de ser. Dediquémonos a ser hombres y mujeres de DIOS.

Empleemos nuestro tiempo para convertirnos en  instrumentos de bendición, guantes puestos en las manos del SEÑOR para tocar otras vidas, utilicemos nuestros talentos y virtudes para dar fama y buen nombre a nuestro DIOS, seamos soldados fieles a CRISTO y ovejas obedientes a nuestro pastor, así acuñaremos una nueva frase, mucho más inteligente que la anterior: “Feliz como una oveja aprendiz”.

Autor: Mr.Cesos

De vocación escritor, soldado del REINO y a la orden de SU MAJESTAD. En la actualidad sigo al más grande héroe de todos lo tiempos: JESÚS.