El ingenioso hidalgo

Don Quijote soy, y mi profesión la de andante de caballería. Son mis leyes, el deshacer entuertos, prodigar el bien y evitar el mal. Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil. ¿Es eso, de tonto y mentecato? – Miguel de Cervantes Saavedra

De niño siempre me gustaron las historias de caballeros andantes, grandes hombres tras grandes causas, con valores incólumes y la fuerza espiritual para luchar por el bien. Creo que en eso me parezco al caballero hidalgo, ambos perseguimos molinos de viento.

Siempre quise ser como uno de esos caballeros, sé que soy un romántico sin remedio, supe desde siempre que iba a blandir mi espada para luchar contra el mal, algún día sería un paladín en defensa del bien y la justicia, hoy al vestirme de cristiano se ha cumplido mi sueño.

El camino de la “cordura” es fácil, hacer lo que todos consideran correcto, entrar al mundo y dejarse seducir por todo lo que éste nos ofrece. Difícil es el camino de la fe, luchar contra el imaginario colectivo y resistir a las tentaciones, la prueba está en cada una de las páginas de la Biblia.

No se trata de perseguir sueños locos, se trata de hacer parte de algo más grande de lo que nos podemos imaginar, una causa tan noble que infle nuestros corazones de valentía, que le dé sentido a nuestra vidas, una gesta que se pueda contar y sirva de ejemplo a las futuras generaciones, la construcción del reino de DIOS en la tierra.

Esto es posible a través de una vida que dé testimonio de la grandeza de nuestro PADRE, sólo así podremos influir en otras vidas, de la misma manera que JESÚS lo hizo, porque su obra cambió el discurrir del mundo, nos dio una nueva oportunidad, nos mostró el camino.

Sé que aún me falta mucho camino, hasta ahora empieza mi cruzada, pero procuraré no defraudar su orden. El camino tiene muchos peligros, tal vez no llegue sin heridas, pero tengo convicción y fuerza de voluntad, eso sin contar que aun confundo los molinos con gigantes.

Hoy es el día más hermoso de nuestras vidas, querido Sancho… Los obstáculos más grandes, nuestras propias indecisiones… nuestros enemigos más fuertes, el miedo al poderoso y a nosotros mismos… la cosa más fácil equivocarnos… la más destructiva, la mentira y el egoísmo… la peor derrota, el desaliento. Los defectos más peligrosos, la soberbia y el rencor… las sensaciones más gratas, la buena conciencia, el esfuerzo para ser mejores sin ser perfectos, y sobre todo, la disposición para hacer el bien y combatir la injusticia donde quiera que estén. – Miguel de Cervantes Saavedra

Autor: Mr.Cesos

De vocación escritor, soldado del REINO y a la orden de SU MAJESTAD. En la actualidad sigo al más grande héroe de todos lo tiempos: JESÚS.