Las Lágrimas De Un Ganador, Una Lección De Fe y Humildad

Nadal comenzaría como N° 2 del mundo en el 2012, pero una lesión en la rodilla lo haría retirarse de los juegos olímpicos y más allá de eso, de las canchas de tenis del mundo por un buen tiempo.

Tras su larga lesión muchos de los seguidores del “deporte blanco” aseguraban que uno de los más grandes jugadores del tenis se había retirado de las competencias para permanecer en el recuerdo de quienes le vimos y admiramos.

La verdad es que luego de haber caído al puesto N° 5 este año y de 7 meses de inactividad, Rafa llega a realizar una ronda de torneos menores, en donde demuestra que no se resigna a abandonar su vida como deportista y que luego de caerse lo más digno es levantarse.

Miles de gigantes en tu contra te demostrarán que nada es fácil en la vida, pero te harán entender que todo es un proceso y que aquellos valientes que creen podrán vencer todo obstáculo, aquellos que llevan la fuerza de DIOS en su corazón podrán llegar a su destino.

Volver a empezar, levantarse cuando te has caído, a veces es más difícil que comenzar el camino, el pecado te llenará de culpas y voces en tu contra, pero debes tener presente que no se debe renunciar, que las circunstancias nunca serán perfectas, debemos avanzar aún en la tormenta.

En el primer torneo (Viña del Mar) las cosas no se dieron, pero después llegó una seguidilla de triunfos que le devolvieron la confianza, Indian Wells es la gran prueba de pista dura, el primer master 1000 de la temporada en el que competía y en el que debía demostrar que también se gana con el corazón.

La final fue un partido épico contra Del Potro, quién trató de doblegar la determinación de Nadal, pero a pesar de los esfuerzos de su rival, Rafa terminó imponiéndose 4-6, 6-3, 6-4, una manifestación categórica de amor hacia su profesión y una renuncia a la mentira de quienes decían que su rodilla jamás lo dejaría volver al tenis.

En nuestras vidas tendremos que empezar varias veces, porque habremos caído de diferentes formas, pero cuantas veces sea necesario empezar debemos hacerlo, la determinación de no soltar la mano de JESÚS en nuestro camino hacia la cima, no dejará que nos quedemos rezagados sobre el suelo.

Al final lloraremos como Rafa, tendremos nuestro rostro entre las manos lleno de lágrimas, pero no será un llanto de tristeza y derrota, serán lágrimas de felicidad… las lágrimas de un ganador.

Autor: Mr.Cesos

De vocación escritor, soldado del REINO y a la orden de SU MAJESTAD. En la actualidad sigo al más grande héroe de todos lo tiempos: JESÚS.